El controvertido presidente norteamericano George W. Bush ha lanzado una serie de propuestas en política económica que, de ser llevadas a cabo, significarían “la mayor reforma al sistema de regulación financiera desde el desplome del mercado bursátil en 1929”.
El secretario del Tesoro, Henry Paulson, anunció un profundo cambio en la regulación del negocio hipotecario. Esencialmente: ampliar los poderes de la Reserva Federal (Fed) para intervenir cuentas y “supervisar” las operaciones de bancos de inversión, aseguradores, fondos de inversión y “cualquier otra entidad que amenace la estabilidad del entramado financiero”.
Esta supervisión se complementaria con dos frentes. Por un lado, a través de dos organismos a crear que vigilarían “la salud financiera de los bancos” y protegerían a “consumidores e inversores”. Por el otro, mediante una comisión federal que vigile al mercado hipotecario, hoy en día regulado por la autoridad de cada estado.
El sistema económico norteamericano procede, casi sin cambios, ...