Esta semana, el New York Times ha anunciado que, a partir del 2011, comenzará a cobrar por sus contenidos. La noticia, desde el punto de vista de la comunidad P2P o “todo gratis o me cabreo”, es otro atentado contra el espíritu de la red. Sin embargo, desde el punto de vista económico, es un paso interesante y necesario, una posible respuesta a la pregunta en boca de todos los que, de una o de otra manera, nos preocupamos por el futuro de la red. Y esa pregunta es: ¿De dónde saldrá el dinero para mantener la fiesta 2.0?
Hace tiempo que los inversores han dejado de ver a la Red como la huerta donde el dinero se multiplica (la venta de Friendster apenas produjo beneficios para cubrir los depósitos originales), y ante el imperio de Google y Adsense, y la imposibilidad de medir los efectos de la publicidad online, hacen ...