“Cuando la bolsa cae, no todos pierden”. O el imperio de la venta en corto. Una práctica prohibida en Estados Unidos y en buena parte de la UE, pero que en España sólo ha empezado a ser controlada en los títulos bancarios. Las short-selling son ventas a corto plazo de acciones en préstamo que obtienen beneficios en proporción de la depreciación del valor afectado. Instrumentada por agencias de bolsa y hedge funds, dirige sus baterías a compañías en problemas y las perjudica arrastrando con ellas al inversor minorista.
No hay otra razón bajo los desplomes espectaculares de Sacyr, Ferrovial e Inditex, valores del selectivo español que han visto mermada su cotización y agravada su situación debido a las ventas en cortos. Por ello, se ha elevado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) una petición para abolir (por lo menos temporalmente) esta forma de especulación.
Aún no se ha ...