Entre mazo y abril, el precio del oro perdió el trecho que había ganado con el recrudecimiento de la crisis a fines del 2008. De estar por encima de los 1.000 dólares, los precios por onza se han establecido en 850. La demanda (que aumentó un 40% en el primer trimestre del 2009) no ha podido mantener la cotización alta.
De hecho, a contracorriente de aquellos que afirmaban que el oro sería el Gran Refugio de esta crisis (y pronostican aumentos de un 50% y un 300% en el precio por onza para finales de este año), otros analistas recuerdan que el precio del oro siempre aumenta en épocas de crisis para después caer estrepitosamente, con una rapidez que impide capitalizar el rebote, pues el oro tiene que convertirse en dinero para generar ganancias, y provoca gastos (almacenamiento, transporte, venta) que se comen el saldo a favor.
Si bien el oro ha ...
Más de una vez se ha escuchado, desde el inicio de la crisis, que el oro es el valor refugio por antonomasia (al punto de que en Alemania se vivió una escasez del preciado metal). Aunque sin grandes revalorizaciones, el oro mantiene su precio a pesar de las tensiones inflacionarias, y en el momento que vivimos, la antesala a las tensiones inflacionarias que provocarán las medidas para reactivar crédito y consumo, se trata en efecto de un activo que permitirá conservar los capitales sin mellas importantes.
¿Cómo acceder al oro?
El recurso estrella son los ETF (fondos cotizados) referenciados al oro. Las variaciones de su precio se estiman entre un 1 a un 2,5% a favor. Títulos, pues, para refugiarse sin sorpresas.
Después, están las clásicas barras de oro, que si bien tienen la ventajas de una valoración sin intermediarios, una carga impositiva menor y de una liquidez inmediata, tienen también sus desventajas: ...
El inversor promedio es un animal que reacciona, sin pensarlo demasiado, en el sentido que le señalen los analistas y los rumores (que muchas veces se nutren de la misma desinformación). Muestra de ello es lo que ocurre en Alemania, donde bancos y comercializadoras de metales preciosos se están quedando sin oro.
Y es que sí, los analistas no se cansan de repetirlo: el oro es el refugio por excelencia en tiempos de crisis. Un valor seguro, cuyo precio no aumenta con la espectacularidad de los sectores inflados por la especulación, pero que al menos garantiza que no habrá grandes pérdidas.
Y sí antes la rumorología nos hizo pasar del ladrillo a las commodities en masa, no lo pensemos dos veces: vamos por el oro.
Desgraciadamente, como revelan hoy el banco Düsseldorf WGK y la distribuidora Pro Aurum, no hay oro para todos. Han dejado de tomar pedidos y ya se habla de ...