Al calor de las operaciones llevadas a cabo para salvar la presencia de Renault España en Valladolid, donde lleva más de 30 años, y que han implicado a la empresa de matriz francesa y a las instituciones a nivel local, autonómico y estatal se están produciendo movimientos interesantes en la capital castellana en forma de una especie de alianza estratégica mutuamente beneficiosa.
Las acciones parecen encaminadas a la creación de un parque de proveedores aledaño a la fábrica de automóviles, la segregación de parte de los terrenos en propiedad de la firma para realizarlo y añadirle una orientación medioambiental en base a la aparición del vehículo eléctrico, segmento en el que Renault parece llevar bastante iniciativa.
Más allá de los detalles de estas operaciones cabe resaltar el paso adelante que esta situación supone ya que hasta ahora y ante situaciones delicadas todo se había zanjado, más o menos, con adaptaciones laborales y ...