Algo que hasta hace unas semanas parecía un despropósito es repetido ahora por los inversores y analistas a todo lo largo y ancho de Europa: apostar por el dólar.
Y es que una serie de cifras a la contra ha enviado a la economía europea del refrigerador al campo de las cifras rojas.
Primero, la tan temida subida de los tipos de interés del BCE que ha disparado el precio del dinero y los créditos e incidirá en una morosidad que ya crece como la espuma (duplicando el 0,7% del año pasado). Segundo, la cifras a la baja de la actividad económica alemana: -2,4%. Tercero, las cifras negativas de la actividad británica (-0,5%) cuando se esperaban datos positivos que apuntalarán la libra y arrastrarán una suba del euro.
¿El resultado de la seguidilla? El euro pasó de 1,59 por dólar a 1,55 el día de ayer, iniciando una tendencia que no ...