Las ratas, pese a no gozar del favor popular, son unos animales admirables por su capacidad para la superviviencia. Serían, junto a las cucarachas, de las pocas especies que sobrevivirían a una guerra nuclear y lo harán al calentamiento climático (calentón del clima por cortesía de la China tan admirada y de Obama), pueden adpatarse a los venenos y se reproducen con rapidez y profusión a sabiendas de que es la mejor forma de perpetuar su especie. Dicen que las primeras que abandonan el barco en dificultades son ellas pero cabe decir que también son las primeras en volver cuando todo va bien.
Pasada la tormenta financiera y una vez que hemos salvado a los tiburones financieros con nuestro dinero, la OCDE que estaba muy calladita ha vuelto a las andadas recomendando lo mismo de siempre, pero más. Es decir, vuelta al barco ahora que todo va bien pero sin cambiar ...