El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordónez (MAFO para los orteras), anda últimamente con ganas de crear polémica más que nada porque se va quitando la vergüenza de ser un liberal al frente de una institución fundamental bajo el palio de un gobierno presuntamente progresista. Su última andanada ha ido dirigida hacia un punto muy sensible para los ciudadanos, las pensiones, afirmando que el superávit del que ha venido gozando puede acabarse más pronto que tarde.
Quizá suene a vieja táctica: se anuncia la catástrofe si no se aplican las medidas que uno propone envolviendo a los demás en el argumentario que se desea. Parece más un razonamiento inductivo en el que la solución al problema lógico está en las propias premisas y, por tanto, en su formulación. Es decir, que con esta manera de actuar se cometen trampas puesto que se entra en un falso razonamiento al ...