No hay que hacer mudanza en tiempos de tribulación. Como cualquier invento humano la Seguridad Social necesita de continuas reformas, ¿por qué no?. Pero hacerlas a salto de mata, cuando más aprieta el zapato o a base de catastrofismo tampoco es buena hoja de ruta. En todo caso hay personas más doctas que nosotros que han lanzado ya sus propuestas en relación a este tema así como países que han adoptado medidas de diversa índole.
Pero, en primer lugar, tampoco debemos llevarnos exclusivamente por los estudios realizados hasta la fecha y no sólo porque sean “de parte” sino porque han fallado bastante. En el enlace podréis ver el ejemplo de 1996 que siendo casi tan catastrofista como puede serlo cualquiera de ahora mismo no acertó casi nada.
Respecto a las reformas que se suelen mencionar tenemos las habituales de elevar la edad de jubilación, frenar las prejubilaciones, aumentar el número de años ...
Continuando con la serie de artículos que vamos a dedicar al tema de la Seguridad Social a raíz de alguna manifestación y contraréplica respecto al futuro de este sistema social de primer orden, abordamos hoy un par de asuntos esenciales como son si consideramos bueno tener Seguridad Social y cómo debe gestionarse. Cuestiones adyacentes pero no iguales.
Las sociedades modernas se han dotado de sistemas de previsión que aseguren a las personas una renta cuando se produce el retiro o jubilación. Es difícil saber si fue primero la gallina o el huevo, si las economías crecieron gracias a las pensiones o al revés pero debe quedar claro que esta salvaguarda social supone una enorme ventaja para las economías de mercado ya que asegura un ahorro futuro a los consumidores e inversores que mantienen su nivel de vida cuando el caudal monetario no tiene la misma magnitud.
Y esto se da tanto en ...