A la caída del oro, siguió la de plata y el cobre. Las materias primas (commodities) parecen las siguientes en los desplomes, y en una cadena en la que sigue el desplome del petróleo y finalmente de las soft commodities: los alimentos.
Para algunos analistas, la caída en el precio de los alimentos señala, sin duda, una recesión económica.
Hay voces que señalan la debilidad del oro no es la gran cosa, y que se debe a la incertidumbre generalizada y a cierto remonte en la cotización del dólar, y que es muy seguro que le veremos de nuevo en la senda de los 1.900 dólares (1393 euros) por onza.
Sin embargo, otros analistas advierten sobre la necesidad de ver muy de cerca la evolución de las soft commodities, pues se declive (provocada ya sea por movimientos especulativos o por que lleguen a su precio fundamental real) señalaría el camino a una recesión ...
El petróleo depende en buena medida, de la debilidad de los Estados Unidos, y si bien los datos señalan que ni el empleo ni el consumo se consumo se recuperan en aquella economía, las circunstancias pueden cambiar, con lo que invertir en compras futuras del combustible (el instrumento preferido para aprovechar su embate) puede no ser tan rentable en el plazo medio.
También hay que considerar las compras de las economías emergentes, que no parecen sustentables al mediano plazo, con la ralentización del mercado chino y la emergencia de los biocombustibles de la mano de Brasil.
De manera que, para evitar descalabros, la mejor manera de invertir en petróleo es a través de un godno de renta variable referenciados a petroleras y compañías de extracción.
A ese respecto, el fondo Commosphere de Edmond de Rotchschild es una de ...