Los clientes de Santander se han despertado con malas noticias.
Por una parte, el banco anuncia un corralito sobre su principal fondo inmobiliario, Banif, siguiendo los pasos de la medida adoptada en noviembre por BBVA con su Propiedad.
El corralito sólo afecta al fondo inmobiliario, y ha sido obligado, al igual que el que opera sobre Propiedad, debido a la desbandada de inversores (en la última ventana de liquidez, un 80% manifestaron su intención de irse) y la imposibilidad de afrontar las devoluciones debido a la contracción del mercado inmobiliario: Santander sólo tiene casas vacías para ofrecer a sus inversores.
De manera que, y a grandes rasgos, Santander Banif afrontará las devoluciones a sus clientes en los dos próximos años (revisando “caso por por caso”), y mientras consigue los 2.627 millones de euros que sus clientes le reclaman, mediante la enajenación de bienes.
Las solicitudes de devolución recibidas antes del 27 de febrero serán atendidas ...