Cuando todo se hunde, a fabricar salvavidas… O a trabajar disfrazado para una agencia de cobros a morosos. El último año, en pleno agravamiento de la crisis, la morosidad crediticia ha subido de un 0,95% en el 2008 a un 3,8%. Y mientras empresarios y familias tienen problemas para pagar sus deudas, las compañías de cobros a morosos (feliz mezcla de despedida de solteros y factotum mafioso) han aumentado en un 20% su facturación gracias al temor que los españoles tienen al ridículo y la exposición social.
Para quien no lo sepa (y feliz si no lo sabe pues no los ha padecido) estas empresas aprovechan los huecos en la legislación sobre recuperación de impagos y bajo un esquema de etiqueta más bien folclórico, son contratadas por particulares para acometer lo que en Argentina se conoce como “apretar” a sus deudores. Su método: perseguir al moroso disfrazados de lunáticos en frac, ...
Pues va a ser que algo está cambiando y se vislumbra una lucecita esta vez no en El Pardo sino en la prensa. Quizá sea la ansiada necesidad de buenas noticias y nos agregamos a la Cofradía del Clavo Ardiendo. Lo cierto es que cuando hasta hace bien poco se magnificaban las desgracias, ahora se matizan poniéndolas en perspectiva.
El titular de El Economista “El crecimiento de la morosidad en el comercio se ralentiza” hubiera sido mismamente antes de ayer algo así como “Los impagados no paran de crecer y amenazan con ahogar el comercio”. El cambio de matiz es tremendo ya que una cifra no debe dejar de compararse cuando se añaden opiniones o criterios alejados de la presunta objetividad. Ya lo hemos dicho multitud de veces.
¿Significa esto un cambio importante que afecta a los mensajes de los mass media?. Puede ser aunque también es posible que lo haya escrito ...