A contrapelo de la tendencia europea, las pequeñas y medianas empresas españolas se resisten al uso de las nuevas tecnologías para penetrar en los consumidores.
Aunque el gasto en desarrollo e innovación de las Pymes españolas ha aumentado un 20%, las posibilidades que ofrecen la web y sus servicios periféricos (redes sociales, videos virales, juegos multiusuario) aún son un terreno desconocido para la mayor parte de los emprendedores, cuando se trata del medio que un mayor crecimiento ha experimentado en la última década.
Cerca de 80% de las empresas españolas sólo emplean una web institucional y realizan envios masivos de correo electrónico como formas de marketing en Internet, desechando las enormes ventajas en la proyección y los costos que se pueden reducir en la gestión y día de las empresas.
La interactividad con el cliente, la construcción de contenidos entre usuarios y empresas, la fidelización de productos y marcas, ...