Desde la guerra de Irak hemos conocido la existencia de empresas dedicadas en un sentido muy amplio a la seguridad privada siendo la más famosa pero no la única Black Water. Se han beneficiado de extraordinarios fondos dedicados a externalizar algo tan poco externalizable, en principio, como es la guerra.
Una característica común a estas empresas es que suelen radicarse en Estados Unidos y Gran Bretaña bien es cierto que más que nada porque estos dos países protagonizaron y lideraron aquella guerra de infausto recuerdo y penosas consecuencias.
La piratería en las costas de Somalia ha puesto de manifiesto también la necesidad de elementos que proporcionen seguridad más allá de las marinas de los países que han comenzado una misión ocnjunta en aquellas aguas tan importantes para el tráfico marítimo. La amenaza contra el estrecho del Sinaí es el verdadero interés de los barcos de las potencias occidentales más China presentes en ...