Parece que los departamentos de marketing tendrán que pensárselo pero que muy bien antes de hacer un envío de mails masivos en el futuro: una corte estadounidense ha condenado al “Rey del Spam”, Robert Soloway, a cuatro años de prisión por haber enviado millones de correos no solicitados mediante prácticas intrusivas.
Aunque Soloway había logrado acuerdos sobre condenas previas por fraude fiscal, no pudo evadir los cargos por el uso, entre 2003 y 2007, de scripts que sustraían direcciones de emails y utilizaban ordenadores zombies para el envio masivo e ininterrumpido de correos basura, y los tribunales de Seattle lo han condenado a 4 años de prisión.
Parece que los juzgados se hacen cada vez más eco de las actividades en la web, pero no actuan de la mejor manera (ahí está el caso tristemente celebre de Julio Alonso, la condena de un mexicano topmantero a seis años de cárcel ...