El self man más mediático y artífice de un notable emporio inmobiliario, Donald Trump es objeto de una demanda colectiva, debidoar un complejo turístico fantasma en Baja California Norte (México). Un fraude por 32 millones de dólares.
El proyecto de la mente tras el reality “El aprendiz”, el Trump Ocean Resort, un promisorio desarrollo que solicitó a sus clientes enganches por el 30% del valor de las propiedades (entre 130 y 150 mil dólares), no será construido, y la empresa responsable, la angelina Ironsgate, no tiene fondos para devolver los depósitos.
Esa es una parte de la historia: la otra, del lado mexicano, en donde se emplazarían los lujosos apartamentos aún luce grandes carteles con la foto del millonario Trump proclamando “Aquí es”. La empresa coinversora “BP Impulsores” asienta así que todo marcha sobre ruedas. El asentamiento, en Rosarito, a unos kilómetros de la frontera, exhibe bardas pero ninguna edificación visible, según ...
Ahora que todos los dedos bancarios acusan al malo malo Madoff de ser, bueno, malo malo, y se le enjuicia con poco menos escándalo que a un jerarca nazi, y sus víctimas dan declaraciones por aquí y por allá equiparando a Madoff con un agujero de ozono, como si hubieran sido pobre ovejitas y no especuladores en el juego del libre mercado. Ahora que el otrora genio de las finanzas se enfrenta a una posible sentencia de 150 años de prisión, nos enteramos que, sí, era malo malo, pero no tanto como el sistema financiero que lo incubó. Al menos en lo que se refiere a las pérdidas, que es lo que importa.
Según en artículo de Edward Jay Epstein en Vanity Fair, haber invertido con Mardoff, fraude mediante, pudo hacer salvado las fortunas de muchas de sus víctimas, a diferencia de los que invirtieron en valores totalmente legales.
Y es que ...
“Un placer orgásmico“, describe Jêrome Kerviel la sensación que le produjo su primer ganancia jugosa (500.000 euros) tras apostar por la baja de las aseguradoras tras los atentados en el metro de Londres durabte el 2005. Sólo fue el primer paso en la carrera de este joven y promisorio trader que intercambiaba 40.000 euros en un día normal, y cuya manipulación de los estados contables, archivos y ordenadores del banco francés Société Générale para cubrir sus pérdidas ha devenido en un fraude histórico por 49.000 millones.
Kerviel asegura que todo mundo estaba al corriente de sus acciones, de su invertir en contra del sentido de la realidad arriesgando un capital de 50.000 millones de euros en sus cinco años de carrera apostando por títulos variopintos, y sumando pérdidas por 4.900 millones. De hecho, el fraude que realizó (alterando los informes, bases de datos y monto y naturaleza de las operaciones) no ...