Aunque los analistas nos han pintado una crisis que parece haber nacido y que esperamos sucumba con la desacelaración hipotecaria y la perdida de fuelle del ladrillo, lo cierto es que el panorama actual es fruto de una suma de factores y de culpas compartidas (y no siempre bien asumidas). Y hoy ha quedado a a la luz otro de los eslabones de la cadena: la presión impositiva.
Mientras la presión fiscal (lo deberes impositivos de la empresas y particulares) en la Unión Europea disminuyo más de un 1% en los últimos cuatros años, en España creció el triple, por encima del 2,9%, lo que situa la recaudación como el 41% del PIB. Junto con Portugal, somos el país donde más han crecido los deberes con Hacienda.
A pesar ello, y aunque estamos por debajo de la media europea en este renglón a pesar del incremento (44% del PIB), de la noticia ...