Parece que no hay freno para el barril de crudo que sobrepasa la barrera de los 100 dólares y hasta ha ocasionado que el diésel cueste más que la pura gasolina. Al mismo tiempo sucede que el euro bate a su vez al billete verde alcanzando cotizaciones desmesuradas. Estos movimientos suenan a contradictorios si se les considera aisladamente puesto que a mayor precio del crudo a pagar en dólares, debería aumentar la demanda de divisas estadounidenses con lo que sería esta moneda y no la europea la beneficiada. Sin embargo, debemos verlo todo en un contexto más global.
Cuesta saber qué se produjo primero, como en la adivinanza del huevo y la gallina, pero los indicios apuntan a que el miedo a la recesión en el gigante americano impulsó la demanda de euros como moneda refugio (también el oro se está disparando) lo que elevó la cotización de la divisa europea y ...