Hay un anuncio en televisión que sostiene las bondades de tener la memoria de un pez, de esa forma todo sería nuevo y seguramente fascinante. Yo tengo un pez y creo que tienen más memoria de lo que se piensa, por lo menos cuando llega la hora de comer. El mismo anuncio podría hacerse pero en lugar de poner como ejemplo a un pez podría ser cualquiera de los liberales, neoliberales o neocon que siguen enseñando la patita cada vez con mayor valentía. Hacen bien en sostener sus teorías pese a haber fracasado sin llegar a la plenitud: la memoria colectiva dura menos que sus fundamentalismos.
La obsesión liberal es eliminar casi cualquier rastro de gobierno en la economía ya que su papel, sostienen, es simplemente malo por no decir peor o demoníaco, es decir, keynesiano y soviético para más INRI. Que consten un par de cosas, aunque lo parezca no ...