La constricción es el mejor resorte para obtener buenos resultados. Asumir compromisos futuros y reducir la propia participación para incrementar el trabajo de los otros son estrategias que fructifican en un mayor beneficio personal.
Por ejemplo, aceptar un nuevo trabajo cuando no hay necesidad de ingresos extras a simple mención parece un disparate, pero implica un doble beneficio: los recursos, por un lado, y el compromiso del trabajo a futuro, por el otro: nos obliga a una planeación futura. Aquellos realmente productivos no saben lo que van a hacer antes que lo que están haciendo. Limitar el tiempo libre el día de mañana nos beneficia hoy.
Otro ejemplo: limitar tu participación en una empresa familiar. El primer impulso es cubrir totalmente los gatos del emprendimiento de alguien que nos importa, pero piénsalo dos veces: refrenar ese impulso obligará a buscar inversores externos, cuyas finanzas serán más beneficiosas para el proyecto.
Toda disciplina ...
Habrá que leerlo pero me parece interesante cualquier punto de vista que no sea el generalmente aceptado o proviniente de algún gurú oficial. Quizá sea una inclinación personal o ganas de ir contracorriente, en todo caso siempre es bueno ampliar el círculo de lectura y de hecho hace nada deseché la compra del libro de Greenspan (la era de las turbulencias que él ha contribuído a crear) mientras que el conocimiento de este ejemplar me motiva mucho más. Y eso que parte de una antítesis heterodoxa: analizar el actual momento del capitalismo desde la óptica marxista. Raro pero posible.
Loretta Napoleoni aparece, según algunas biografías, como experta en terrorismo internacional, economía y mundo árabe que se lanza en este ensayo a observar la parte “criminal” de una economía globalizada, que tiende a ocupar las zonas grises del planeta o de la legislación, produciendo efectos negativos de índole social y humana preocupantes.
No es nada ...
Aunque hubiera algún que otro desconfiado que se creía que no iba a ser posible o que se disfrazaría para que quedase mitigado en el proceloso mar de la imposición, lo cierto es que el vicepresidente en funciones (con visos de continuar eso sí) acaba de confirmar que “lo de los 400 euros” se aprobará en el primer Consejo de Ministros del nuevo Gobierno, que tendrá efecto retroactivo a 1 de enero y que tendrá carácter permanente pues va ligado a las retenciones sobre las nóminas y, quizá, sobre el porcentaje de retención de los autónomos.
Desde luego no me parece mal porque aspiro a ser beneficiario de esta medida, asimismo desconozco el coste total pero en todo caso supone una reducción de los ingresos impositivos estatales. Ya he comentado alguna vez que, básicamente, el balance de las cuentas públicas depende en demasía de las retenciones y los pagos a cuenta ...