Una vez confirmado el camino para salir de la crisis a base de lo mismo de siempre, flexibilidad laboral, reducción del déficit, sacrificios a los que ya se están sacrificando y un largo etcétera de recetas neoliberales que ya han fracasado antes, conviene repensar sobre le origen de la situación para que quizá, sólo quizá, sirva de lección para la segura próxima crisis, que será a mayor gloria del ideario liberal.
Indica, en este sentido, Vincenc Navarro con enorme acierto que la causa de la crisis no fue el déficit sino la propia aplicación del libreto liberalizador que todo lo empozoñó. Como némesis de Sala i Martí creo que Vincenc está muy acertado, además.
En la manipulación global del lenguaje ya no suena raro que cuando se dice que todos debemos hacer sacrificios, ese “todos” no engloba al conjunto sino a las clases siempre más desfavorecidas que no son un mojón más ...
Cuando se pretende comparar a España con otros países se suelen escoger magnitudes no comparables, es como cuando se dice que se sube el tabaco y el alcohol para igualarlos a Europa. Primero que igualen los sueldos y luego comparamos.
Con esto de las bajadas de impuestos viene a ser lo mismo o parecido, se dice que Alemania va a reducir impuestos pero no se cuenta toda la verdad. Parece que el gobierno federal alemán va a reducir los impuestos pero no en la cantidad que se dice por varias razones ni tampoco en todos los ámbitos.
En primer lugar las reducciones de ingresos del gobierno central no son lo mismo que reducir los impuestos, que se vayan a gastar más en políticas sociales (inimaginables por aquí) no significa que se reduzcan tributos sino que se incide más en la política redistributiva.
En segundo lugar, que bajen los impuestos federales no significa que ...
Uno de los problemas del déficit público es que al tener que financiarse con deuda pública esto hace que se desvíen fondos a comprar esos bonos, letras y pagarés dejando de financiar inversiones privadas. A esto se le llama efecto expulsión de la deuda y es un problema que saca de quicio en especial a los neoliberales que no saben sacar sus narices de los manuales teóricos que despotrican contra ello, neoliberales también, aunque hay que reconocer la conveniencia de mantener un equilibrio entre deuda pública y deuda privada.
Lo que no se suele contar es que también existe un efecto expulsión privado consistente en que, dado que los fondos disponibles a prestar son escasos, la elección de qué inversiones se financian expulsa a unas en beneficio de otras. Ahora ocurre con enorme frecuencia ya que los bancos no financian a casi nadie pero también ha ocurrido en épocas boyantes ya ...