El alza en el precio de los alimentos no perdona ninguna jerarquía, humana o divina, y ya hace sentir sus efectos en la India. La leche y las frutas, otrora sencillas ofrendas paras las divinidades orientales, escasean en los templos. También Hanuman sufre los efectos de la inflación.
“Hoy en día el hombre común es torturado por los precios” afirma un sacerdote en una nota del Washington Post online, y sin embargo asegura que los pobres de los más pobres cumplen con sus obligaciones religiosas, por escasa que sea la ofrenda. Los templos hinduistas han sufrido una baja del 50% en las ofrendas de leche (necesaria para los baños de ciertas deidades y base alimentaria del país), plátanos, arroz y otros cereales.
Pero no se trata de un fenómeno exclusivo de una creencia religiosa: también los imams de las mezquitas ven con preocupación un fenómeno que obedece al alto precio de los ...