El frenazo en el sector de la construcción ha sido absorbido en el mes de marzo por los servicios y la agricultura hasta el punto de quebrar la tendencia de cinco meses seguidos de incremento del desempleo. Aunque tememos que será un dato coyuntural, fruto del adelanto de la Semana Santa, y teniendo en cuenta que el paro ha subido en los últimos doce meses, sí que hay que felicitarse por ello.
Del equilibrio que se logre entre los sectores productivos depende en gran medida la estabilidad del empleo, de tal modo que si hay un trasvase fácil entre la construcción y los servicios, por ejemplo, el impacto de la recesión del sector de la construcción puede paliarse. El problema español proviene de que el monocultivo constructor ha comido espacio al resto por lo que dichas migraciones son más difíciles.
Parece que el turismo, sin embargo, tiene buena salud y es capaz ...