California pasaba por ser la quinta economía del mundo, más que muchos países europeos incluyendo éste que nos alberga, tenía la fama de ser el hogar de Silicon Valley, de Hollywood, de la riqueza y la ostentación, de los Lakers campeones de la NBA. Pero está en bancarrota, no tiene dinero ni para pagar a los guardias de las prisiones, para que nos quejemos de cómo andamos por aquí.
Ante esta situación se puede culpar al empedrado, es decir, a la crisis que ha dejado vacías las arcas del Estado o bien podemos ser serios y rigurosos poniendo el acento en la gestión del fenómeno que tienen como gobernador que es algo así como el presidente del gobierno de California.
Arnold es republicano, conservador, y ganó las elecciones al Estado presentando un programa de ese calibre, ya se sabe: menos impuestos, menos administración pública, menos programas sociales. Lo han conseguido, y no ...