Unos políticos sin coraje ni principios se han dejado manipular y asustar por una mafia integrada en la nebulosa llamada mercado y de la mano de unos inversores a los que nadie ha votado. La víctima es el estado de bienestar y con él la idea de Europa misma a favor de Estados Unidos y otras naciones emergentes. Mejor dicho, en beneficio de las multinacionales y fondos de inversión que se radican en esos países.
Por incapacidad, inconsciencia u honradez, quién sabe, el presidente Zapatero se había negado a seguir la senda que triunfalmente estas instituciones ademocráticas vienen marcando desde hace algún tiempo tras salir de sus guaridas salvadas por esos mismos a los que ahora, fortalecidos, intimidan.
Y uno se pregunta cómo es posible que el presidente de un país con un déficit brutal y una deuda inimaginable se atreva a pedir explicaciones a otro. ¿Quién le ordena los ajustes a ...