California pasaba por ser la quinta economía del mundo, más que muchos países europeos incluyendo éste que nos alberga, tenía la fama de ser el hogar de Silicon Valley, de Hollywood, de la riqueza y la ostentación, de los Lakers campeones de la NBA. Pero está en bancarrota, no tiene dinero ni para pagar a los guardias de las prisiones, para que nos quejemos de cómo andamos por aquí.
Ante esta situación se puede culpar al empedrado, es decir, a la crisis que ha dejado vacías las arcas del Estado o bien podemos ser serios y rigurosos poniendo el acento en la gestión del fenómeno que tienen como gobernador que es algo así como el presidente del gobierno de California.
Arnold es republicano, conservador, y ganó las elecciones al Estado presentando un programa de ese calibre, ya se sabe: menos impuestos, menos administración pública, menos programas sociales. Lo han conseguido, y no ...
Como los habitantes cubiertos por la lava de Pompeya, el reloj de pulsera detenido a la hora en que cayó la bomba sobre Iroshima o el último mensaje garabateado en la oscuridad por un marino del Kurks, así irradían una sombría y aterradora belleza estas oficinas para siempre capturadas en ese momento en que sus vidas se detuvieron: la bancarrota.
Un vaso de plástico arrugado sobre la mesa de juntas vacía, los libros de cuentas en una cordillera tan colorida como inútil, una bandera amarillenta flanqueando el paso a un cubículo abandonado, percheras vacías, un calcetin blanco sobre la alfombra, los cables amarillos que entran y salen de bajo los escritorios sin telefonos ni ordenadores, una fila de teléfonos silenciosos, atados con sus propios cables…
La serie de Phillip Toledano, fotógrafo inglés, recoge (según sus propias palabras) más arqueología que fotografía, y las presentamos aquí porque nos parece que encarnan ...