El anuncio sobre la estatización de las fondos privados de jubilación en Argentina ha llegado como un tsunami sobre el selectivo español, y el temor ante el verdadero estado de las cuentas públicas argentinas ha castigado a cuatro de los valores más fuertes relacionados con esos fondos jubilatorios (BBVA, Santander, Repsol y Telefónica) y provocado la caída más profunda en la historia del Ibex: 8,16%.
Las voces de alerta se hacen oír y se recuerdan al signo que antecedió a la debacle del 2001 en la nación austral y condujó a la suspensión de pagos: el corralito financiero. Una limitación sobre todas las disposiciones de efectivo en los bancos que se anunció como una medida para proteger a los ahorristas y que en realidad resultó la antesala de una hiperdevaluación del 60% del peso argentino frente al dólar.
Aunque el gobierno argentino ha salido a defender la medida como una protección social, ...