Una guerra se ha desatado en el seno de Inglaterra. El secretario general de la Trades Union Congress, Brendar Barber ha encontrado, al fin, a los culpables de la crisis: los ricos. Y ha señalado que es justo que paguen la mayor parte de la recuperación económica. La semana pasada Gordon Brown, el primer ministro, se mostró de acuerdo con esta teoría, y lanzó una medida que supone una subida del 5% en el tipo marginal máximo aplicable a quienes ganan más de 150.000 libras al año, hasta el 50 por ciento, y la eliminación de las desgravaciones fiscales para las personas con ganancias superiores a 100.000 libras anuales.
La medida, como era de suponer, no fue bien aceptada por diversas organizaciones empresariales que la señalaron como la causa de una futura fuga de cerebros y talento hacia países con menor costo impositivo, además de que diversos gremios ven la iniciativa ...