Cualquier persona creería que nada beneficia más a nuestras economías comunitarias que una moneda fuerte y bien cotizada ante el dólar y el yen, respaldada por mercados bien cimentados y PIB al alza… pero los alemanes acaban de encender una alarma que parece indicar todo lo contrario: una moneda fuerte puede acabar con nosotros.
Ya lo había anunciado en Bruselas el Presidente del grupo de ministros, Jean-Claude Juncker: el euro parece haber llegado a ese límite en donde la fortaleza del tipo de cambio daña a las economías locales. El martes la moneda común llego a un tope histórico de 80,65 peniques y 1,5912 dólares, una cotización que causa dos hechos paralelos y opuestos: por un lado, el euro ha recuperado un 13% de su valor desde octubre, y por otro lado se ha encarecido el costo de las exportaciones extra comunitarias.
Un encarecimiento que ya ha hecho mella en la exportaciones ...