La especulación económica ha llegado a la mesa, sumada a las bajas en producción y las demandas de las economías emergentes. El precio de los alimentos se ha incrementado a niveles inusitados y alarmantes: comer espagueti o usar aceite de girasol ya son lujos que no todos pueden darse. La compra del super es una sangría estresante en este clima de desaceleración.
¿Cuál es la mejor estrategia para paliar los incrementos y llenar la despensa? Evitar los alimentos que mayores subida han presentado en el último año: los limones (46%), el aceite de girasol (43%), la harina de trigo (29%), la leche esterelizada (21%) y el pescado (19%) cuyo incremente puede agravarse con la huelga de las flotillas y los transportistas.
Y sí, claro, no los compro, pero: ¿Qué voy a comer? Los alimentos que han presentado bajadas en sus precios en el último año: la cebolla (14%), patatas (10%), ...
El consejo de Seth Godin, gurú del marketing y las finanzas personales, para tener una microeconomía personal sana y en crecimiento sorprende por la sencillez de su planteamiento y la eficacia de sus intenciones: Sólo gasta en aquello que incrementa su valor.
Está bien sí pagas el precio que sea por tu educación, tu salud, tu negocio y tu casa. Son inversiones a largo plazo.
Está mal (muy mal) si tienes tarjeta de crédito: su uso implica que pagas por una liquidez artificial, por una parte, y por la otra: sólo la puedes utilizar para bienes que se deprecian o no tienen valor de venta: ropa, un auto, salidas, vacaciones…
El consejo de Seth: actúa como si vivieras en una emergencia económica (para él lo es) y gasta como si no tuvieras ingresos. Lo que significa: nada de vacaciones, restaurantes, comer lo esencial, usar autos compartido o transporte público, y adiós al guardarropas ...
Detrás de las palabras están sus significados, por eso es importante usar bien el lenguaje. Cuando se afirma que muy probablemente se ha acabado el período de los inputs baratos, es decir que las materias primas pasan de ser relativamente baratas a relativamente caras debido a la escasez, de lo que nos están hablando es de que debemos centrar nuestra atención en los costes cuando hasta ahora se miraban más los ingresos.
Cuando el conjunto de costes no tiene un peso significativo sí que es razonable lanzarse hacia adelante aún a costa de que llegado cierto momento pueda ser contraproducente. Entonces era cuando se revisaban los costes y se estudiaba la escalabilidad de los nuevos proyectos. Estas impresiones se dan con frecuencia en las pymes dado que éstas no tienen la capacidad de disponer de un departamento que evalúe estas magnitudes.
A partir de ahora y durante mucho tiempo vamos a sufrir la ...