Un sueco, jugador experto de poker on-line, perdió millones de euros en varias partidas trucadas. Lo novedoso (y lo preocupante) del caso es que el fraude se cometió utilizando un troyano. Sin que lo supiera el jugador, durante la partida virtual el spyware, indetectable por su antivirus y el firewall, enviaba capturas de su pantalla al oponente varias veces por minuto. Las investigaciones han encontrado que el fraude se realizó desde una IP estadounidense anónima, preciso acerca del hecho un canal de televisión sueca.
Según Pandalabs, el porcentaje de equipos infectados con troyanos y gusanos se duplicó en el mes de Enero. Este dato revela que los crackers comienzan a redoblar sus esfuerzos en la creación de programas para robar datos personales (cuentas bancarias, usuarios, contraseñas…) y suplantar personalidades con la nueva generación de Storm worms, programas autorreplicables y de fulminante propagación.
Según Panda, el número de troyanos que se lanza a la red día con día se calcula en miles. Un dato preocupante para el desarrollo del comercio online.
Los sitios de Poker online son pasto fácil de este tipo de fraudes, pues sacrifican medidas de seguridad para facilitar el registro y acceso de sus clientes