
Que no se diga que desde este blog no aceptamos los retos, los duelos, que no recogemos el guante y lo devolvemos convenientemente y con honor. Pontifica un redactor en elblogsalmon sobre la progresividad del IRPF para ponerla a parir, claro, calificándola de milonga a través de ejemplos realmente fuera de lugar. Mezclar churras con merinas nunca fue bueno, a unas se les cardaba la lana y a las otras no.
Una cosa son las rentas del trabajo y otra bien distinta las del ahorro, un apartado son los impuestos y otro las cotizaciones sociales. Volvemos, vuelven, a confundir conceptos no sé si de manera intencionada. Se vislumbra un problema aparte de la propia arquitectura del impuesto y es que mucho iletrado sigue empeñado en denostar la imposición: no quiere pagar impuestos o mejor aún prefiere que los paguen los demás. No se ha inventado otro sistema que el de los impuestos, en ningún lugar del mundo, que sirva para financiar los servicios comunes incluido Estados Unidos.
Entonces se impone saber si queremos además que ese sistema impositivo, en global, sea progresivo o no. La progresividad debe ser el objetivo a perseguir, aunque no se haya conseguido por diversos motivos, ya que ello permite que quien más gana y por tanto más se beneficia también aporte más. La justicia es otra cosa que bien puede usar la progresividad como vehículo pero no sólo. Otra confusión.
Esa progresividad, perdonad que repita tanto el concepto, se consigue a base de primar la imposición directa que se calcula sobre los rendimientos reales frente a la indirecta que grava las rentas independientemente de su nivel. Es más justa la imposición directa cuya principal figura es el IRPF. También se mejora esa progresividad mediante la reducción de los tramos, su adaptación a la inflación y fijando porcentajes lo bastante diferenciados.
También se podrían gravar más fuertemente los rendimientos procedentes del ahorro o establecer sobre ellos también un gravamen progresivo al igual que podría ocurrir sobre las deducciones. Hay mucho camino por recorrer, deberían realizarse muchos cambios y mejoras empezando por dejar de lanzar el mensaje de que los impuestos, sobre todo los directos, pueden bajarse indefinidamente y que encima eso es progresista.
Eso sí que es una milonga.
Foto foolonhill77
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directos, impuestos, IRPF, polemica
Hola,
aquí el pontífice de El Blog Salmón
La diferencia entre rentas del trabajo y rentas de ahorro no la hago yo. Se integran como elementos a tipos impositivos distintos dentro de la renta universal de cada individuo, generando diferencias importantes en la tributación por esa misma renta.
Si no existiera progresividad o clasificaciones “extrañas” eso no sucedería.
¿Serias tan amable de dar una explicación de porqué las “cotizaciones sociales” no tienen carácter tributario?
A ver si vamos a descubrir conceptos nuevos que no conocemos, porque todos los que negais que sean impuestos sois incapaces de darle una base jurídica a tal afirmación
Este “iletrado” en ningún momento ha dicho que no haya que pagar impuestos, sino que se paguen de manera lineal, de forma independiente al origen de los rendimientos o la forma jurídica que los genera.
Saludos
remo
Hola Remo, ante todo gracias por contestar, yo lo hubiera hecho en los comentarios de tu entrada pero teniendo aquí mi casa… ¿me comprendes, verdad?. Veo que lo de “pontífice” no te ha sentado mal y me alegro, no iba con mala intención.
Es cierto que hay una diferencia entre rentas del trabajo y del ahorro que no has decidido tú y creo que en el artículo he dejado claro que a mí también me parecen mejorables pero no confundas la progresividad, deseable a mi modo de ver, con eso. Tal diferencia daña la progresividad pero no es consecuencia de la misma.
La diferencia entre tributos y cotizaciones es obvia, no creo que nadie haya sido incapaz de explicarte jurídicamente, proceden de diferentes leyes, o económicamente, las cotizaciones crean derechos diferenciados e individuales futuros, en qué se diferencian. En todo caso quizá sea un problema de percepción: para tí las cotizaciones a la Seguridad Social son una carga y por ello las percibes como un impuesto. Lo que ocurra en el futuro no lo sé pero ahora mismo al cotizar generas un derecho a una prestación y sin embargo los impuestos tienen un destino no finalista.
La calificación de iletrado no iba por tí, tenía a otros personajes en mente que no vienen al caso por lo que lo retiro desde ya. Me dejé llevar.
Por último, al hablar de impuestos quizá deberíamos ser exquisitos al emplear las palabras ya que no es lo mismo imposición progresiva que proporcional. Tú aludes a que sean lineales en cuanto a su origen y me temo que en eso soy yo el que no te entiende.
Gracias de nuevo y mucho gusto en conversar contigo. Un saludo
Hola Carlos.
No me ha molestado el pontífice, desde luego y gracias por aclarar el tema de iletrados.
Pasamos el debate, al ultimo post que has publicado mejor en referencia al asunto.
Te contesto arriba.