Esta semana, el economista de Google, Hal Varian, dio una conferencia en la que pintó un nada fácil futuro para los diarios. En el Colegio de Graduados de Berkeley, Varian señaló un hecho que es del dominio público: la decadencia en la circulación de los diarios empezó en los tempranos noventa, antes de la existencia de la web.
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Es decir: cobrar por lo contenidos en la red para salvar a los diarios (como han anunciado que harán The New York Times y The Wall Stree Journal) está lejos de ser la salvación para el sector, pues que los lectores compren o no los diarios no se relaciona directamente con su gratuidad en la red.
De hecho, Varian presentó un informe de Google en el que se medían las tendencias en las búsquedas y la permanencia de los usuarios en determinados sitios, y los resultados dejan a los planes de Rupert Murdoch para rentabilizar sus diarios online cobrando por los contenidos como un sueño más bien frágil.
Según los estudios de Google, el usuario promedio norteamericano pasa menos de 38 minutos al mes en los sitios de los diarios digitales. ¿La razón? La lectura de un diario es algo que se hace, sobre todo, como una de las muchas labores distractoras a la hora del trabajo (menos del 4o% de las visitas a los diarios provienen de motores de búsquedas), y no es una práctica arraigada ni decisiva.
Es decir: la gente no pagará por lo contenidos de los periódicos porque no tiene un interés real en ellos. Un aspecto sin considerar en este debate sobre el financiamiento de la red.
Si los ingresos por publicidad de los diarios online sólo significan el 5% de los ingresos, ¿cuál es entonces la alternativa?
Fuente: Hair Doc