La segunda promoción de Marina D’or en Castellón también sufre la crisis subprime. Se ha construido masivamente y ahora cuesta trabajo vender lo construido. Hace unos años los pisos en cualquier parte de España se vendían sobre plano, ahora es diferente. Escasea el comprador y el dinero. Incluso esta gran promoción se ve obligada a recortar el personal.
Al consultar a la empresa acerca de esta decisión no ve ningún despido ni ningún recorte de plantilla, simplemente y aunque parezca increible lo que declara la empresa es que eran empleos que acabaron su contrato, contratos que se terminaron.
Sí se terminaron y no se renovaron habría que recordarles a estos empresarios.
Al menos reconoce los efectos de la crisis explicando que en una situación como esta es imposiblible escaparse sin recibir la parte que le corresponde “y quien lo nigue miente”. A pesar de lo cual la compañía rechaza la idea de rebajar sus precios de venta, en su opinión ya están suficiente mente ajustados a la situación actual del mercado. Sin embargo los datos estadísticos reflejan una tendencia ala baja del precio de los pisos que ya ha comenzado.
y una m….,contratos que se acaban y amenazas y misteriosos despidos improcedentes…
y de momento ya bajaron 10 millones de pesetas sus apartamentos y el golf una mentira para vender…
perdón , de contratos que se acaban nada, se han machacado a la mayoría de su departamento comercial, el alma de la empresa, con despidos en toda regla, en muchas ocasiones bajo coacciones y amenazas de traslados ridículos.
Una auténtica verguenza, y la cara amarga de la sonrisa de marina d’or
No es que se acaben los contratos, tienen una clausula que si no vendes en dos meses a la calle. Dudo de la legalidad de la cláusula, pero es el inicio para mandarte una cartita y pegarte un tirón de orejas.
Yo lo que hice fué irme voluntariamente sin amenazas, pensé que no merecía la pena seguir en una empresa que llevara a cabo este tipo de practicas.
Opiniones. Se asciende por mamoneo y no por resultados. Es un sinvivir con las continuas comeduras de tarro, en definitiva UNA SEXTA.
Ah¡ mucha gente se ha ido voluntariamente. Cómo tendrían que estar de amargados y quemados.
A raíz de irme encontré un trabajo mucho mejor, por lo que no me arrepiento de haberlo dejado, tengo mas calidad de vida, mas tiempo libre, gano más, y no tengo que aguantar lo que muchos hemos aguantado en esa empresa.