A pesar de sus 300 millones de visitas diarias, las oficinas de la Wikipedia están muy lejos de la sofiSticación web 2.0., y han sido amueblabas, cuenta Los Angeles Times, con “las sillas usadas más baratas que se encuentran en Ebay”. Sin embargo, este clima espartano puede estar cercano a su fin. “Hay que empezar a crecer”, admiten sus responsables ante la necesidad de nuevas formas de financiamiento para esta enciclopedia de todos.
Los responsables del proyecto están cada vez menos dispuestos a “salir con la taza de latón” a buscar sus cada vez más exiguos fondos, y están dispuestos (para horror de los puristas) a vender espacio para publicidad.
“Cuando se trata de dinero, somos de los menos sofisticado”, concluye Sue Gardner, la directora ejecutiva de un proyecto que se encuentra en una extraña zona de la web: parte colaboracionista, parte trabajo por amor al arte, parte éxito sin precedecentes.
El presupuesto anual para el funcionamiento de “la enciclopedia escrita más grande que ha conocido la humanidad” es de casi 5 millones de dólares, la mitad de los cuales va directamente al funcionamiento de los 300 servidores que sustentan el sitio. Cuenta con 4, 500 donadores con los que sólo se reúne la mitad del presupuesto. El resto proviene de benefactores entre los que se cuenta Bono. La última campaña de donaciones incluyó un video del confundidor del proyecto, Jimmy Wales suplicando por dinero. El problema es que la mayor parte de los usuarios del sitio tiene menos de 14 años…
No es la primera vez que la Wikipedia busca nuevas vías de financiación: desde programas de concursos hasta la venta de su corpus impreso han sido descartados, pues los responsables sentían que iba en contra del espíritu original del proyecto: colaboración sin fin de lucro.
Esta vez, sin embargo, parece no que no hay alternativa.
Cálculos conservadores fijan la suma que se podría obtener por la venta de espacio publicitario en las páginas que hablan de la Antigua Roma hasta los poderes de Chuck Norris en cientos de millones de dólares.
Sacudida por diversos escándalos sobre sobornos para cambiar la objetividad de algunas entradas, ahora la Wikipedia enfrenta un nuevo dilema: ¿el sitio colaboracionista verá su independencia perdida por el ingreso del capital privado?
Hoy en día, el gran censor de los medios de comunicación no son los gobiernos, sino los anunciantes que no quieren ver sus marcas manchadas por la controversia. ¿Es esto lo que le espera a la enciclopedia de las enciclopedias?
El debate está abierto.
Update:
Esto no es lo que decía Jimmy Wales en octubre.
Gracias a Ungon.
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