A contrapelo de la crisis crediticia, la banca online (que significa un 3,4% de los activos bancarios) creció un 12,46% en sus saldos, en el primer cuatrimestre de 2008 y en comparación al crecimiento que experimentó en el 2007: un total de 21.450,02 millones de euros en depósitos. ING Direct, Openbank y Uno-e lideran el mercado.
A la cabeza se posiciona ING Direct con más del 70% de los depósitos en la banca online y un incremento en su saldo de más de 1.140 millones de euros. Más del 72% de los 9.043 millones de euros en créditos concedidos a través de la operativa directa con los clientes corresponde, también, al banco naranja (6.516,5 millones).
Resultados que coinciden con un repunte en el uso de este tipo de filiales: más del 17% de los españoles utiliza la banca online, y el grueso del segmento son personas mayores de 39 años, con un buen poder adquisitivo. Un incremento de 5 a 8 millones de clientes en dos años.
Un poder de penetración que se tiene su base en las facilidades que prestan las nuevas tecnologías (web y móvil). De seguir así la tendencia (la banca online ha resentido mucho menos la crisis que la banca tradicional), hacia el 2020 el 60% de los clientes hará transacciones exclusivamente a través de la red.