La publicidad, en sus más altas esferas, no vende productos, sino marcas y las metáforas que les rodean (prestigio, poder, éxito o solidaridad, medio ambiente y comercio justo, por ejemplo). La web 2.0. es una marca antes que un producto, y en ocasiones es una marca de agua evanescente.
¿Qué es? Sabemos que viene teñida de ideas como participación, contribución, libertad de acceso y expresión, horizontalidad… Dicho lo cual: ¿Qué es la televisión 2.0? Y: ¿Quién debería financiarla?
Alguna de estas cuestiones se reavivan a la sombra de lo que ya podemos llamar el affaire Mobuzz. Para quien no lo sepa, Mobuzz TV es una plataforma de televisión digital fundada por Anil de Mello y a que, al menos en la teoría, es estupenda: noticiosos sobre tecnología, actualidad y prensa rosa con estética y formatos desenfadados, producidos y presentados por profesionales probados en los medios tradicionales (como Javier Capitán). Todo hasta aquí dentro de la estupenda oportunidad para los medios que significa la web 2.0.
Sin embargo, el buen rollito y los CEO sin corbata tienen un límite: la falta de financiación. Una compañía que no logra resultados positivos en tres años (el mínimo de ellos: asegurar los costos de su cadena de producción) en la vida real, se convierte en concurso de acreedores o fracaso. En la Web 2.0., sin embargo, sólo “se encuentra en problemas“.
La cosa es que los videntes de Mobuzz se encontraton hace cosa de un mes con la noticia de que la televoisora streaming no podía seguir adelante ante la renuencia de inversores y anunciantes, y se veía en la necesidad de pasar la gorra a los usuarios para reunir los 120.000 euros que permitieran seguir con la programación durante tres mes más.
La campaña tuvo resultados confusos (no se reunieron ni los 40.000 euros para la producción de un mes, y sin embargo Mobuzz volvió al aire), y ya ha sido calificada de golpe de marketing por algunos y de cosas peores por otros (en un principio, los responsables de Mobuzz se comprometieron a devolver cada una de las donaciones si no llegaban a la meta prometida).
Independientemente de ello, y ante el cierre de Localia y el anuncio de que Youtube incluirá una franja de publicidad en todos los videos que aloja, se abre el debate sobre la subistencia de los medios en la web, y nos queda una preguntas en el aire.
Si a las primeras de cambio, la inversión privada deja en el aire a los productores de medios en la red, y si los críticos de los medios digitales ven con malos ojos que los productores pidan dinero a los usuarios, y si los usuarios responden tibiamente para sostener a los productores de los contenidos que consumen, ¿quién va a financiar la televisión 2.0.?
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Hola,
creo que es un análisis muy acertado. Yo estoy deseando que Youtube incluya publicidad en sus vídeos, para que la gente empiece a ver que las empresas no son ONG’s, sino que tienen que generar recursos para subsistir.
Nosotros en Cinemavip ya hemos incluido la publi pre roll y hemos recibido alguna crítica por ello. Si las críticas pagaran las nóminas, que siguieran
con ellas.
Desde mi punto de vista espero un cambio de tendencia en los próximos meses.
A fin de cuentas, es mejor tener 100 que ven valor y pagan, que 1000 que no lo ven y son un coste.
Que tomen nota la televisiones públicas que parece que la financión sea para ellas un cajón sin fondo en el que todos los contribuyentes tenemos que aportar queramos o no queramos. El mismo rasero habría que aplicar a ellas ¿ 3 años en pérdidas ? TV cerrada.
Si todas las webs pretenden financiarse con publicidad creo que no va a llegar el dinero para todas. Los anunciantes tienen mucha oferta donde escoger, y si hay mucha oferta los precios de la publicidad caen.