Islandia fue el terreno donde se pobre la liberalización económica. El resultado fue que, en menos de una década, los pequeños bancos del país se endeudaron a niveles aterradores, sus ejecutivos recibieron jugosas compensaciones y el país cayó en una espiral de despidos, rescates e inflación. Nada diferente de lo que ocurrió en occidente unos años después.
Sin embargo, a diferencia de otros lugares que fueron saqueados por las maniobras de sus bancos, en Islandia los autores del desastre tienen nombre, apellidos y son tratados como criminales, incluso con carteles de recompensa.
Desde El Pais se informa de la captura en una suntuosa mansión de Londres de Sigurdur Einarsson, presidente ejecutivo de uno de los grandes bancos de Islandia. Junto con la suya, el país ha lanzado órdenes internacionales de busca y captura para una docena de banqueros, varios empresarios y otros tantos de políticos: las 30 personas (más o menos) responsables ...