A raíz del enlace que os dejo al final del post, en el que Ángel contaba sus tribulaciones y problemas a la hora de darse de alta como autónomo (empresario) por su cuenta, me han surgido varias reflexiones y alguna propuesta. A ver que os parecen.
Comenta el autor aludido que una de las motivaciones para no acudir a un asesor era que no podía quería disponer de dinero por adelantado en para esos gastos. No sé cómo funcionará este asunto en su ciudad, tampoco sé cómo se hace en la mía, pero sí puedo asegurar que yo no cobro por pequeñas cuestiones de este tipo que no es más que asesorar en cuanto a la modalidad fiscal a elegir y rellenar dos formularios. Aunque el 036 es incomible.
Estar bien asesorado, no obstante, supone un ahorro de tiempo y, por lo tanto, de dinero ya sea a medio o a largo plazo cuando no a corto: muchos empresarios están ocupados trabajando como para tener que acudir a resolver cuestiones burocráticas.
Pero me preocupa hasta cierto punto que un negocio nazca con problemas o equivocado de epígrafe, consecuentemente de modalidad fiscal, simplemente por no preguntar o hacer una consulta. Por eso quiero proponer una especie de buzón de preguntas a través de este blog y sus comentarios basado en cuestiones relacionadas con este tema: altas y bajas fiscales, papeleo previo, procedimiento, epígrafes, modelos de declaración y otras.
Os animo a dejar vuestras dudas todos los viernes desde hoy mismo y yo lo intentaré resolver en el menor tiempo posible. Espero que os guste la idea.
Enlace: presión blogosférica.
No se dónde has leido que no voy a un asesor por no disponer del dinero, pero nada más lejos de la realidad. En el artículo digo textualmente:
“- ¿Por qué no pagas a un asesor en vez de perder dos mañanas con tanta historia?
- Eso digo yo. Aunque la verdad es que no viene mal conocer los números y los mecanismos para que no te la jueguen. Y el que mejor conoce los números de tu empresa deberías ser, por ahora, tú. Por otra parte, ¿Como hago una previsión de tesorería si no se cuanto tengo que pagar en Octubre de IVA e IRPF? Me puedo pegar una castaña buena… Pero bueno, tarde o temprano pasaré por asesor, aunque ahora mismo con en volúmen de operaciones que llevo no merece la pena en absoluto.”
Si no dispusiese de dinero ni para un asesor, mal iba a lanzar una empresa. Otra cosa es que esté dispuesto a pagarle a alguien por hacer algo que, hoy por hoy, todavía tengo tiempo y habilidad para hacer yo. He pagado, por ejemplo, a diseñadores gráficos para hacer el logotipo y la papelería, pero no a nadie para que haga la web (algo que puedo hacer yo dedicándole tiempo).
Hoy por hoy, como te digo, todavía tengo tiempo para dedicarle a estas cosas. El día que no lo tenga, o cuando las cosas se compliquen fiscalmente, estará más que justificado acudir a un servicio externo.
Angel M, me has malinterpretado o seguramente no he sabido expresarme. No quería decir que no tuvieras dinero para eso sino que te desmotivaba tener gastos en asesoría a las primeras de cambio. Haces muy bien dedicándole tiempo y esfuerzo tú mismo o valoran en qué gastarte tus fondos.
Mi idea entraba en otros terrenos y es que un asesor, quizá más que un gestor pero menos que un consultor, debe ser “socio” de sus clientes, cooperar más que prestar servicios, porque si las cosas le van bien al cliente también le irá bien al asesor. Y te pongo un ejemplo diretamente con tu experiencia cuando dices que con tu volumen de operaciones no merece la pena tener un asesor. Yo creo que tener un asesor es bueno siempre y que yo en este caso te prestaría servicios a coste cero hasta que despegara.
Otra cosa es que te guste llevarlo personalmente.
Un saludo y me alegro de leerte por aquí ya que yo te leo a menudo.