
Se hizo famosa aquella frase que le dijo Jordi Sevilla al entonces candidato a la presidencia José Luis Rodríguez Zapatero en el que ante una cuestión de economía en la que ZP había metido la pata le consoló diciéndole que “eso se aprendía en dos tardes”. Cosas de los micrófonos abiertos cuando no deberían estarlo.
Peor es, sin embargo, que se meta la pezuña a sabiendas y en alto como viene haciéndolo Rajoy de vez en cuando. Sostiene el presidente del Partido Popular que hay que bajar los impuestos como remedio al paro. La sempiterna vuelta a la curva de Laffer con el agravante de que encima no se tienen en cuenta las expectativas.
En la actual situación de incertidumbre cualquier rebaja impositiva no surtirá el mismo efecto que un aumento del gasto público y para confirmarlo sólo hace falta comprobar los multiplicadores. La rebaja en los impuestos no se destinarán a la inversión sino al ahorro, cuyas tasas ya están creciendo, por lo que no revertirán en la economía productiva como sostiene Rajoy. Otra cosa es que el nivel de déficit, que no es lo mismo que el gasto amigo Mariano, sea o vaya a ser excesivo o irrecuperable.
Como podéis deducir en menos de dos tardes se entiende perfectamente. Cuando la situación es tan complicada y difícil no se echan de menos estas propuestas “serias” y sí que se afronten los problemas con la seriedad de quien no está deseando alcanzar el poder por encima de 4 millones de parados. Seguramente el gobierno necesita ayuda para que logre sacar la economía del atolladero. Yo al menos deseo que tengan éxito porque me conviene. Parece ser que a don Mariano Rajoy no le importa tanto.
Foto x jamesmorris
Te centras sólo en el efecto que tendría en las familias, que es el que menos importancia tiene.
Bajar los impuestos tendría otras consecuencias:
-A los ricos les merecería la pena venir a España a gastárselo.
-A las multinacionales, les resultaría más ventajoso instalarse en nuestro país.
-Las PYMES se verían algo menos ahogadas.
Sea como sea, la historia nos ha enseñado una y otra vez que bajando los impuestos se reactiva la economía.
Además ayudas sociales, plan E, subvenciones… sólo pueden significar más impuestos o más déficit.
El dinero donde mejor está es en el bolsillo de los ciudadanos y prueba de ello es que como tú dices están siendo menos derrochadores que el gobierno.
Tomás no me centro sólo en el efecto sobre las familias sino también sobre empresas. No veo porqué una empresa va a contratar más a través de una bajada de impuestos. Ante la incertidumbre lo primero que hará la empresa será retribuir el capital y dejará las inversiones para cuando cambie la coyuntura.
No quiero extenderme pero tampoco comparto que las bajadas de impuestos hayan reactivado la economía o que en todo caso depende. Las bajadas de Bush a las rentas más altas han sido totalmente contraproducente.
Interesante debate en todo caso, gracias por compartirlo con nosotros y esperamos verte a menudo por aquí.