“Son tierras para el águila, un trozo de planeta por donde cruza, herrante, la sombra de Caín“. Si hay un lugar donde el hijo “malo” de Adán y Eva, padre de nuestra especie, podría pedir asilo político, ése es sin duda España. No hay otro lugar donde sea tán fácil despertar la envidia o en el que se pase tan rápidamente de salir a hombros a ser abucheado por la masa. La ley de Lynch adopta todo su reflejo social entre nosotros. Cuestión de genes, quizá, ¿por qué vamos a tener nosotros la culpa?.
Hace unos días, el presidente de Mediapro (Jaume Roures) que Woody Allen ya no dirigiría en España ninguna de las dos películas que estaban en principio comprometidas debido a la mezquindad sufrida en la aún no estrenada Vicky Cristina Barcelona a través de cierto ensañamiento político por unas subvenciones. Debo decir que no me extraña en absoluto, lo raro hubiera sido lo ...