En muchos lugares de la prensa económica lo califican de moda pero las inversiones en fondos cotizados (ETFs) han llegado para quedarse, al menos en mi opinión. Se trata de fondos que invierten en la réplica de índices o selecciones de valores, materias primas o sectores.
En el fondo no se diferencian de otros instrumentos financieros ya existentes al parecerse a las propias acciones ya que cotizan como tales o a aquellos fondos que se basan en la evolución de los índices bursátiles. Su característica diferencial, pienso, es que se negocian en mercados electrónicos en tiempo real junto a que permiten a los pequeños inversores meterse en territorios hasta ahora vedados.
Sin lugar a dudas una buena manera no sólo de diversificar cartera sino de buscar cierta rentabilidad por encima de las comisiones que, de momento, parecen ...
Al menos en España y tras los desastres de Fórum y Afinsa muchos pensaron que ciertas inversiones en bienes tangibles habían pasado a la historia. Y, hasta cierto punto, tenían razón puesto que se ha demostrado dolorosamente en la práctica lo que cualquiera podría pensar en la teoría y es que los sistemas piramidales no funcionan ni nunca lo han hecho salvo para engañar a incautos o aprovecharse de las personas ofreciendo el falso brillo de la rentabilidad mágica.
Pero existe otro campo relacionado con lo anterior y que sí es verdaderamente rentable o posible. Consiste básicamente en proveer a las fortunas de bienes relacionados con el lujo así como inversiones alternativas, que no solidarias y de las que ya hablaremos, junto a productos que se revalorizan con el paso del tiempo. En definitiva, lo que se ha denominado “inversión emocional” y que mueve una cantidad importante de fondos como lo demuestra que supusieron el 26% ...
Creo que no descubro nada del otro mundo al afirmar que China es, al tiempo, un problema y una oportunidad. Digo lo primero en el sentido de que la desordenada explosión económica china provoca tensiones en variables fundamentales que, a su vez, se propagan a nivel mundial como se da, por ejemplo, con la tremenda demanda de productos energéticos que eleva los precios por encima de lo deseable.
Pero el gigante asiático es también terreno abonado para las inversiones y los negocios. Con 140 millones de internautas, sometidos o no a censura, que tienen muchas carencias en cuanto a deseos de consumo, dicho de otro modo que son compradores compulsivos en parte, el comercio electrónico puede encontrar su paraíso en un marco económico que crece por encima del 10% anual.
Aunque para ello debe solucionarse el problema de base de cualquier negocio “virtual” como es el relativo a los medios de pago procurando ...