En medio de la fauna de consejeros de negocios, está creciendo la figura del mentor.
Un buen día, usted concibió una fantástica idea para un negocio. Sin pensarlo dos veces, dejó su trabajo corporativo para probar suerte como emprendedor. La respuesta del público fue buena. El proyecto creció.
Sin embargo, usted pronto descubrió que cometía errores perfectamente evitables. Por un lado, es cierto, se aprende a los golpes. Sin embargo, ¿existe alguna forma de mitigar los porrazos de la experiencia?
Esta es una pregunta que se plantean muchísimos emprendedores. Muchas personas excelentes en su campo se lanzan a proyectos propios sin la preparación necesaria (¿existe la preparación necesaria?). Todos se golpean, en mayor o menor medida, con la áspera realidad del entrepreneurship. Algunos superan rápidamente los problemas, siguen adelante y son tremendamente exitosos. Otros, por el contrario, se hunden en las arenas movedizas.
Para estos últimos, existe la figura del “mentor”, cada vez más ...
Aconsejo a menudo a mis clientes, pequeñas y medianas empresas por lo general, que aprovechen cualquier posibilidad que les permita ganar valor más allá de su fondo de comercio. Me refiero a que una entidad sin otra cosa que sus clientes, proveedores y trabajadores se valora menos, mucho menos. Una de las formas de adquirir ese valor consiste en crear y registrar tu propia marca, cuestión ésta que quise empezar, para el caso que nos ocupa, consultando a un creativo para crear un logotipo.
A mi cliente le gustan el rojo y el amarillo, allá cada cual con sus razones, y así se lo expuse al creativo que, de inmediato, me contestó que en España esa combinación de colores está prácticamente descartada, en definitiva, que no se lleva mientras en Portugal, por ejemplo, se pueden ver los colores rojo y verde mucho más.
Creo que la situación describe perfectamente que en este país la economía y ...
Como se está convirtiendo en un culebrón infumable de final imprevisible que al fin y al cabo ya hace tiempo que dejó de preocupar a mucha gente, me parece que es bueno reflexionar sobre los costes de tanta OPA una encima de otra.
Como el dinero no crece en los árboles y teniendo en cuenta que cada euro más que se oferte por la compañía viene a suponer unos 1.000 millones de euros de coste, según he oído por ahí porque no me voy molestar en calcularlo, que las empresas implicadas están pagando, ya sólo falta saber quién va a pagar este dispendio que empezó como una pasión, siguió como un frenesí y terminará como una obsesión (que diría el poeta).
Los más optimistas o que sólo vean a corto plazo, intencionadamente o no, dirán que los accionistas de las entidades implicadas. Pero teniendo en cuenta que el objetivo de una empresa es obtener ...